Planta baja

En la vertiente norte, encontramos el antiguo vestíbulo y accedemos a los servicios, las duchas, y una habitación independiente (la habitación rosa), vestigio del esplendor modernista de finales del siglo XIX, con estufa de leña, ideal para hacer actividades, juegos de mesa o reuniones de cualquier tipo.

Desde el comedor accedemos a la cocina (de uso interno del albergue) y por las escaleras accederemos a la primera planta, donde se encuentran las habitaciones.